Lucha por su matrimonio
Con Héctor de nuevo en casa, Asun lucha por salvar su matrimonio, pero pronto se da cuenta de que no tienen nada en común. “Somos dos desconocidos”, piensa.El refugio de Héctor
Ante la tensa situación que se crea, pide a sus amigos de El Asturiano que se haga cargo de Jesús unos días más: “El niño se entera de todo y está triste. Necesita salir de aquí”.
Valeria, amenazada
Las deudas de Elena arrastran a Valeria, amenazada por Onésimo. "¿Qué ha pasado, tía?. Un hombre me ha llamado en tu nombre con voz amenazante", protesta a Elena.Elena, en apuros
Onésimo desenmascara a Elena: “¿Pretendías no pagarme? Estás acabando con mi paciencia…”. La mujer debe tomar una decisión cuanto antes.Elena denuncia la timba
Cada vez más agobiada, la enfermera acaba robando a su sobrina y, más tarde, toma una drástica y peligrosa decisión: denunciar ante la Policía la timba ilegal, en la que ella misma participa.Luis se queda sin clases
Elías convence a su hija, Alejandra, para que diga a Luis que se ponga a las órdenes del Régimen: “Es un gran investigador y sería muy útil a los intereses de España”. Cuando la chica habla con su profesor, este se indigna: “Sería lo último que haría en mi vida”. Casualmente, a partir de ese momento se queda sin alumnos y empieza a sentirse vigilado.Primeras lecciones de seducción
Testigo de la torpeza que muestra Román ante Marina, don Patricio toma cartas en el asunto. “Esta juventud no sabe conquistar. Necesita de mi experiencia y mis buenos consejos en artes amatorias”, presume en El Asturiano.Gabino acosa a Maite
Maite se hace la enferma para evitar dar clases con Gabino, pero su madre la obliga: “Es tan atento que se ha ofrecido a venir al hostal”. A solas, el engreído profesor vuelve a intentar propasarse con ella, pero la joven lo corta de manera drástica.Conflicto familiar
Pruden no puede creer lo que ha sido capaz de hacer su hija. Ahora deben resolver el problema sin levantar sospechas.Posible reconciliación
Para su sorpresa, Asun se entera de que Héctor ha pasado todo el día jugando con Jesús y lo ve como una prueba de su recuperación.Falsas esperanzas
La felicidad dura poco, pues el detective echa en cara a su esposa que, en el pasado, se hiciera pasar por una prostituta para resolver un caso. Asun, cansada, se refugia de nuevo en Bonilla.
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